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Publicaciones > Iyección-Corrosión con Acrílico

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INYECCIÓN - CORROSIÓN CON ACRILICO

Un método rápido y asequible en
anatomía, en docencia e investigación
Miguel Ruiz Rubiano*, MD.
Roy Riascos Castañeda**, MD.
*Director y Docente sección de Anatomía, Facultad de Medicina, Odontología y Psicología, Escuela Colombiana de Medicina. Universidad El Bosque.
**Instructor sección de Anatomía, Escuela Colombiana de Medicina Universidad El Bosque.

PALABRAS CLAVES: Inyección-corrosión. Técnicas anatómicas. Educación médica

En la docencia de morfología y en la investigación médica, especialmente dentro del área quirúrgica, se requiere tener a disposición técnicas asequibles que permitan la comprensión estereoscópica de las piezas anatómicas y la contribución en la aplicación práctica quirúrgica. En la sección de anatomía de la Escuela Colombiana de Medicina Universidad El Bosque, pusimos a punto la técnica de inyección-corrosión con el uso de resinas acrílicas de auto y termocurado de uso en odontología, en diferentes órganos humanos tales como riñón, corazón, placenta, hígado y pulmón. La elaboración de este material ha aportado beneficios a la docencia en nuestra Escuela y esperamos contribuya como herramienta en el desarrollo de proyectos de investigación de nuestra comunidad universitaria.


Hace más de 150 años se describieron técnicas anatómicas de repleción vascular las cuales ayudaban al estudio de la irrigación de los diferentes órganos, posteriormente se describieron métodos adicionales tales como la corrosión, la diafinización y los rayos X, que sumados al uso de materiales que cambiaran fácilmente de su estado liquido a sólido, permitieron el aislamiento a través de moldes de las estructuras inyectadas.

 La elección y superposición de técnicas a utilizar depende de los elementos disponibles y de los propósitos específicos teniendo en cuenta las ventajas y desventajas de cada una de ellas como flexibili­dad, rigidez, retracción, localización topográfica, superposición de imágenes, entre otras.

 Dentro de los métodos de inyección-corrosión más difundidos se encuentran el látex neopreno (1-2), el cual, al ser material flexible, es ideal para la disección, pero presenta dificultades para la co­rrosión, al igual que el acetato de vinilo (3) pues es un material muy frágil. Otros métodos (4) utilizan resinas poliéster, las cuales presentan inconvenien­tes por las grandes reacciones exotérmicas y posi­bles fracturas de los moldes dada la dificultad en la dosificación del solvente y del catalizador, ade­más se requieren bombas de infusión para su uso.

 Materiales como resinas acrílicas de autocurado (5-6) fueron propuestas, pero tienen la desventaja de su rápida polimerización, la cual restringe el tiem­po de inyección a unos cuantos segundos. La alter­nativa propuesta para solucionar estas dificultades está en la utilización de resinas acrílicas de termocurado, que permiten flexibilidad en el tiem­po de inyección pues su polimerización sólo se da al elevar la temperatura del órgano y por consi­guiente, del material perfundido.

 El objetivo de este artículo es presentar un mé­todo de poca difusión y uso en nuestro medio como lo es la inyección-corrosión utilizando ma­teriales asequibles. Se usan resinas acrílicas odontológicas de autocurado y termocurado que permiten elaborar moldes de estructuras huecas (vasos sanguíneos, vías aéreas, vía biliar, etc.) útiles en la docencia, en la anatomía y en la investigación de múltiples ramas médicas, especialmente las qui­rúrgicas. 

Materiales y método

 En cualquier depósito dental se pueden adqui­rir a bajos costos resinas acrílicas de autocurado y termocurado en nuestro medio con los nombres comerciales de Quimident y New­Stetic, siendo presentadas en monómero liquido y polímero en polvo.

 Se utilizaron varios tipos de órganos humanos (cerebro, hígado, riñón, pulmón, corazón y placenta), los cuales fueron lavados con soluciones isotónicas y posteriormente perfundidos con el material a utilizar.

 Para la preparación del material a inyectar, se utilizaron diferentes proporciones de monómero y polímero, dependiendo del calibre y ramificacio­nes de la vía a repletar utilizando menor densidad (adicionando mayor proporción de liquido) para las vías más pequeñas. A esta mezcla se le adicionó un pigmento de tipo oleoso del color deseado.

 Es factible realizar varias inyecciones por dife­rentes vías en un mismo órgano, por ejemplo: vía suprahepática, portal, biliar y arterial en un hígado.

 Posterior a la repleción, el espécimen se sumer­gió en agua a 1000 C. por espacio de 30 minutos, lo cual acelera la polimerización de las resinas de autocurado y es fundamental para la polimerización de las resinas de termocurado. Culminado este pro­ceso, las piezas son introducidas en una solución corrosiva (3O0/o de soda cáustica) por espacio de 6 días, tiempo en el cual se digiere plenamente el pa­rénquima y el estroma, obteniendo finalmente el molde de las vías inyectadas.  

Resultados

 Los resultados de la técnica descrita son presen­tados fotográficamente:

 FIGURA 1.. Se observa una vista de la cara fetal de una placenta humana producto de gestación a término a la cual fueron inyectadas: en color rojo la vena umbilical (dando rama a cada uno de los cotiledones)y en color azul las arterias, en las que se evidencia anastomosis vecina al origen del cordón. Las ramas de estas arterias se dirigen individualmente a los cotiledones de sus mitades izquierda y derecha, hecho de sumo interés para el estudio de la circulación placentaria.

Discusión técnica

 Dentro de la preparación del material para la técnica, es fundamental tener en cuenta ser minucioso en el alistamiento de éste y en la conse­cución de piezas humanas frescas, puesto que nuestra experiencia nos demuestra, que el utilizar material fijado o el no disponer de catéteres y jeringas el de reserva, son impedimentos importantes para ­unos resultados óptimos.

FIGURA 2. En esta figura se puede apreciar ¡a unión del cordón con la  placenta evidenciando las dos arterías (llevando sangre venosa de color azul) y la vena (llevando sangre arterial,  color rojo). Llama la atención la anastomosis que existe en  este punto entre las dos arterias umbilicales.  

Por otra parte, deseamos resaltar la necesidad de no dejarse llevar por el innato deseo de disecar al máximo los pedículos hasta el bilio, puesto que aún en las mejores manos se corre el riesgo de lesionar  la integridad de las estructuras ahí encontradas.

FIGURA 3. Se evidencia la cara visceral de un hígado humano en el cual se han realizado repleciones de los sistemas portal (azul),suprahepático (verde) y biliar (amarillo). Este modelo nospermite evidenciar la segmentación hepática, tema vigente dadas las implicaciones de ésta en la cirugía de trauma y de trasplante hepático

 La densidad del material a inyectar debe cam­biar según el calibre de la estructura a la cual se debe llegar. Se utilizarán proporciones diferentes de polimero y monómero para tal efecto. A mayor concentración de monómero, menor densidad tendrá la mezcla y por ende, llegará a calibres de menor tamaño.

 Hay que tener excesivo cuidado en el momento de la corrosión con la manipulación de la soda cáus­tica, evitando el contacto con la piel. También es recomendable la utilización de gafas protectoras para evitar la lesión o irritación del globo ocular.  

FIGURA 4. Se pueden apreciar las caras de un riñón, el cual ha sido inyectado y corroído: las estructuras vasculares (arterial en rojo y venoso en azul) y el sistema pielocalicial (pelvis renal, cálices menores y cálices mayores, en amarillo)  y su relación al ingresar al hilio renal. Con este modelo se pueden estudiar las relaciones vasculares al atravesar el parénquima renal y los espacios medular y cortical con su diferente vasculatura.

Conclusiones      

 Por su aparente complejidad el uso de la técnica inyección-corrosión en nuestro medio ha sido vista como un método inasequible para estudio de la estructura de las diferentes vías anatómicas, hecho que ha limitado la compresión estereoscópica de los diferentes sistemas y la explotación de este recurso dentro de la docencia y la investigación.

 FIGURA 5. Ampliación del pulmón en donde se observan las ramificaciones terminales hasta los alvéolos, vistos desde un estereoscopio.

 Es interesante la introducción del uso de resinas acrílicas de termocurado, lo cual permite flexibilidad en el tiempo de manipulación de las muestras con mejores resultados. Estas resinas son de muy fácil adquisición y sencillas en su utilización permitiendo la dimsión de esta técnica y la generalización de su uso.

 En el museo de la Escuela Colombiana de Medicina reposan más de 200 preparaciones anatómicas que uti­lizan otras técnicas y están ya descritas, las cuales ayudan al estudio y comprensión de la forma y relaciones tridimensionales del cuerpo humano y esperamos con­tribuya como herramienta en la elaboración de pro­yectos de investigación en nuestro medio.

 FIGURA 6. Corazón al cual le han sido inyectadas las arterias coronarias y se aprecian las ramificaciones de la coronaria izquierda y derecha en su recorrido dando las diferentes subramificaciones.  

Bibliografía

 

1. Baston 0V. Latex emulsions in human vascular preparations. Science 1939; 90:518.

 2. Smith JR, Henry MJ. Demonstration of the coronary arterial system with neoprene latex. J Lab Clin Med 1945; 30:462-466.

 3. Wolfe K. Plastic-embebed hearts-Cleared and corroded specimens. Arch Path 1956; 61:153-158.

 4. Tompsett DH. Improvements in corrosion casting techniques. Ano Coll Surg Engl 1959; 24:110-123.

 5. Sarmiento A, Olave E, Gabrielli C, Pardi P. La belleza de la diafinización. Un método rápido para muestras inyectadas con re­sinas poliéster. Rey Chil Anat 1995; 13(1):11-16.

6 Obrien W, Gunnar R. Materiales dentales y su selección. Bue­nos aires: Editorial Médica Panamericana. p. 45-100.

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